Tengo la sensación de, a medida que pasa el tiempo, ir perdiendo conocimiento en lugar de atesorarlo. Cada vez son más las ocasiones en las que me encuentro hablando con alguien, intentando definir una situación o una sensación y acabo utilizando las mismas palabras genéricas de siempre añadiendo muys o supers para enfatizar. O utilizando anglicismos como planning o feedback cuando podría utilizar plan o respuesta perfectamente.
El lenguaje evoluciona, es normal. Se amolda a los tiempos para permitir una “mejor” comunicación. Es posible que hoy en día los detalles no sean tan importantes y por ese motivo perdemos adjetivos o utilizamos términos genéricos. No lo sé.
Hace tiempo leí “La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas” que a pesar del título es una obra de Neal Stephenson estupenda (he intentado leer otros de sus libros pero no he tenido fuerzas suficientes =). La trama es cautivadora, centrada en un mundo futuro en el que la nanotecnología es absolutamente común. La sociedad ha evolucionado tanto que el leer no es necesario (no es la trama principal) y se utilizan pictogramas para transmitir mensajes o utilizar herramientas. Algo así como los símbolos de audio, encendido, arriba o abajo que tienen todos los mandos de televisión actuales, pero elevado a la enésima potencia.
¿Y de que va este post? Pues de todo lo anterior, pero bien agitado. Ayer me encontré con ZLango, un servicio para clientes de correo y móviles que permite “traducir” un mensaje de texto a iconos generando una especie de jeroglíficos de difícil lectura (algunos ejemplos en la parte pública de la web)
Y yo me pregunto. ¿Llegará a evolucionar el lenguaje hasta el punto de poder resumirse en iconos tal y como proponen en ZLango? Sería difícil pensar que todo nuestro idioma, palabra por palabra, podría reducirse a una serie de iconos (muuuchos iconos). Pero ¿y si el lenguaje acaba simplificandose y esta lista no es tan larga? Ya lo hacían los egipcios y lo hacen ahora los chinos o japoneses, escribiendo mediante pictogramas en lugar de representar los sonidos.
Perderíamos mucho, porque cada idioma está asociado a una cultura. Todos hemos oído que los esquimales tienen una infinidad de formas de nombrar la nieve. En chino, por ejemplo, no existe un término para decir “sí” o “no” pero sí para correcto y incorrecto. Una cultura no puede cambiar su lenguaje sin cambiarse a si misma.
Pero tranquilo porque nunca llegaremos a eso. Los diseñadores web no lo permitirán. ¿Te imaginas una web en la que los textos sean pictogramas como los de ZLango, compitiendo con el propio diseño de la página? Les da un pasmo.. jijiji =P

Comentarios
El lenguaje se va deteriorando, entre otras cosas, porque no le importa a nadie. Yo, que soy de Letras y siempre he tenido que utilizar mucho la expresión escrita -por trabajo, primordialmente-, he llegado a esa conclusión.
Muchas empresas están llenas de directivos con sueldos de muchos ceros que cuando envían un mail cometen tropecientas faltas de ortografía. Y en catalán, ya, ni te digo.
De todos modos, si recuerdas nuestros tiempos del BUP, a los de Letras ya se nos decía que estábamos desperdiciando nuestro futuro :S
En cualquier caso, el lenguaje es una convención, y si todo el mundo acaba mandándolo al carajo, aquí paz y después gloria. Democracia ante todo :)
A ver si te prodigas más, que nos tienes muy abandonados.