24.04.2008_El circo moderno _

Ayer asistí (gracias a mi padre y sus contactos) al partido de ida de semifinales de Champions en el Camp Nou: Barça – Manchester. Partidazo en la cumbre, aunque como suele pasar en estos casos, el miedo pudo a los dos.

Impresionante el ambiente. Hace 2000 años los romanos podían desfogarse en sus anfiteatros y circos. Hoy nos desquitamos de todos nuestros males en los estadios de fútbol. Mientras estás en el campo se esfuma el trabajo, tu compañero plasta, tu jefe mandón,… hasta que se materializan en un contrario que simula una falta o pierde un balón. Entonces arremetemos contra él. Sólo hay que ver (u oir) a las 95.000 personas que abucheaban ayer la alineación del equipo contrario y como coreaban a sus propios jugadores.

A los 3 minutos, penalti en contra (Milito despejando balones en el área… con la mano, por supuesto). Ronaldo chuta y falla. Orgasmo colectivo. Una mezcla de euforia y pavor ante el griterío ensordecedor y el potencial de 95.000 personas con un objetivo común. Realmente espectacular.

Segundo momento emotivo-orgásmico: cambio de los dos jóvenes cracks (Bojan por Messi)

Al final, 0-0. Dominando todo el partido pero sin causar peligro (como casi siempre). Si jugando regular y en casa no marcamos, allí ni te digo… =/ Eso sí, esta vez la afición apoyando desde el minuto 0 hasta el 90. ¡Que nadie se queje!

nota: que conste que yo, al menos ayer, era un romano más =)

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