Hace unos días comentábamos con Pau el concepto del ego blog (aquel blog en el que todas sus entradas se repiten continuamente las palabras “yo”, “mi”, “mio”, etc… en plan “hoy me he levantado y bla bla bla”).
Supongo que este blog también tiene su parte de ego, empezando por el nombre y el dominio (no pueden ser más yo =). Normalmente no me paro a pensar demasiado si lo que publico lo escribo para realzar mi ego o por cualquier otro motivo. Es algo que en el momento me parece interesante y ya está Si no lo escribiera lo olvidaría (no esta memoria que tengo). La mayoría de veces son chorradas que tienen (de una forma u otra) que ver conmigo o que me han parecido destacadas por algún motivo.
Esta entrada es diferente. Es de esas total y absolutamente personales, de las que realmente te preguntas “¿esto tengo que escribirlo?”.
Pues sí, lo escribo… y punto. Llevo un par de semanas en plan péndulo, no me acabo de ubicar. No me he parado ha pensarlo demasiado (más que nada porque realmente no logro centrarme) pero creo que el problema viene del trabajo. Desde hace un tiempo he delegado parte de mis responsabilidades para poder afrontar nuevos retos que no acaban de llegar ni veo del todo claros. Estoy en una especie de limbo en el que hago de todo o de nada (pero no bien o al menos no como creo que debería). Veo los temas pasar y no consigo focalizarlos y los que me interesarían realmente parecen inalcanzables… =/
Para más inri, mi cerebro lleva dos días repitiendo sin parar “zhouzi shang” (桌子上, encima de la mesa) y no salgo de esas. Cada vez que intento concentrarme, me salta la puñetera coletilla ¿Será que me estoy volviendo tarumba perdido? (o como dice mi niña, más… =).
Dentro de unos meses seguro que ni recordaré haber escrito estas líneas, pero quedará constancia aquí. Un poco de ayuda para mi sufrida memoria =P

Comentarios
Respecto al “ego” que desprenden los blogs, ya habrás leído en el mío mi propia teoría. Yo creo que un blog es un 101% ego, lo cual no tiene por qué ser malo. Aun cuando opinemos sobre un asunto político o expongamos las fiestas de nuestro barrio, colgamos lo que nos da la gana, porque nos da la gana. Justo ése ha de ser el propósito de una bitácora: expresar el punto de vista de quien la escribe, que quiere comunicarse con uno o varios receptores. Porque todos escribimos para que nos lean, seamos claros.
Otra cosa es explicar cosas excesivamente personales. Yo mismo creé mi panfleto con la intención de no hacerlo jamás, aunque, poco a poco, sin querer, uno va contando más de lo que se planteó. Al fin y al cabo, escribir desahoga, así que si uno tiene su espacio y no lo utiliza para volcar sus inquietudes, ¿para qué lo quiere?
Ánimo con los cambios…seguro que son positivos.
Pues escríbelo en tercera persona, en plan Aída :-) Eso es lo que hacen muchos escritores y ni se nota, jajjaja. Un blog puede ser muchas cosas y, entre otras, un diario personal de una persona nada egocéntrica. Un sitio donde contar esas partes de su vida que necesita que salgan para afuera. Puede ser un miniexorcismo, una página para la catarsis en pequeñas píldoras.
En todo caso, siempre he pensado que la “gran historia” se hace de las pequeñas historias de gente corriente que pasa por la vida sin ser el protagonista de ningún titular de prensa. Mira si es interesante lo que vivimos. Poder colarnos en la vida de otro, en lo que piensa, siente, en cómo se expresa. Y, personalmente, me interesa mucho más tu ego reconocido que el egoísmo acomplejado.
Respecto a tu limbo, pues mira, a esperar. No te cortes, vive tu indefinición tranquilamente. Yo me pasé dos o tres meses en una brecha cuando murió Sonia, sin saber para dónde mirar. Al final la cosa petó por donde menos me lo esperaba y me di cuenta de que tenía que volver a subir la cuestión profesional en mi escala de valores, la echaba de menos. Todavía no sé dónde me llevará esa conclusión, pero ahí estamos.
por cierto… dos semanas… mmm ¿y no será que me echas de menos? jejeje!