Un buen indicativo de la llegada del verano es el aluvión de chorranoticias de los telediarios. Hoy mientras comía me he enterado de que el Ayuntamiento de Alicante se plantea multar a los bañistas que utilicen sus sombrillas para reservar sitio en primera línea de playa.
Sí, la playa es de todos. También de los madrugadores. Y digo yo, ¿no tiene mérito estar de vacaciones, levantarse a las ocho de la mañana con tu sombrilla al hombro, clavarla en la arena y volverte a la cama? Con la falta del estrés diario necesitamos buscarnos algo durante las vacaciones para matar el gusanillo. Dejen, por favor, que los ansiosos por ocupar sitio corran a colocar su sombrilla y a comprar churros de vuelta. Si llego yo y me molesta, ya la moveré, madrugaré más, me moveré unos metros si me apetece o me iré al monte,…
Lo último que nos faltaba era llegar a nuestra toalla después de un bañito (pq yo me pego baños de horas, no sé si contará como sancionable) y encontrarnos la notita de la multa grapada al flotador, el cepo a la silla de camping o la nevera de las cervezas requisada…
