Ayer celebramos la cena de fin de curso de segundo de chino, todo un éxito. De todas las que hemos hecho ha sido con diferencia la que más asistencia ha conseguido: 10 de 15 o así que debíamos quedar en clase al final.
Fuimos a cenar al restaurante Shalimar y aunque pasamos un poco de calor (nos tocó el ventilador con “ritmo”) y tardaron un poco en servirnos, la cena estuvo bastante bien (¡Joan, espero que te encuentres mejor!)
Después de las inevitables despedidas, nos pasamos por la Plaza Real para tomar una copa y nos encontramos con una exposición de 350 figuras con forma humana hechas con basura (al parecer se llama Gente Basura)
Como la Plaza Real estaba a reventar, callejeamos hasta llegar al mítico y entrañable La Musiqueta, bar del duro por definición. Ahora la cosa ha cambiado un poco y hasta te acomodan en las mesas, que siguen siendo tan pegajosas como siempre… =)
Más despedidas y los tres que quedamos (Jesús, Jose y yo) nos acercamos hasta La Concha, el bar donde de vez en cuando ahogamos las penas cuando salimos agotados de chino.
De allí, despedidas finales y caminata hasta Plaza Catalunya para coger el N11 y volver a Badalona: odisea.
Al llegar a la parada habitual, un cartelito indica que la han trasladado al otro lado de la plaza, delante del Fnac (N11 O/F) en el mapa. Voy para allí y resulta que la calle está cortada y todas las paradas están anuladas. Vuelvo a la parada original y vuelvo a leer. No me he equivocado, la parada es la otra. Desde allí veo un puesto de información NitBus (oh… parece que están teniendo problemas) y me acerco para preguntar. Allí me indican que el N11 sale temporalmente de una de las marquesinas delante del Corte Inglés. Le doy las gracias y me acerco… pero no encuentro ninguna pegatina de N11. La gente tiene pinta de andar igual de despistada. Como no me fío, subo otra vez a preguntar y el tipo me comenta que no está seguro y que vete a saber donde parará. Genial. Como no me da muy buena espina, decido quedarme en una esquina desde la que veo varias marquesinas… y menos mal, porque al final la N11 paraba donde siempre (ni en la que marcaba temporalmente ni la que me indicaba el de información).
Una idea fantástica la de TMB la de cambiar de sitio las paradas de Plaza Catalunya (casi no paran autobuses no… y la gente casi no va peo a esas horas… tampoco). Seguro que más de uno se habrá pasado la noche dando vueltas buscando como volver a casa… Una de las señoras que consiguió subir a la N11 comentó que llevaba casi dos horas esperando en la parada equivocada…
