Hace unos días alguien (creo que fue Marta) encontró una foto de hace unos dos o tres años. Aparecía casi toda la empresa, posando en el patio cuando Mari se fue a Costa Rica. Repasando las caras te das cuenta de cómo pasa el tiempo y de cómo acabas casi olvidando a los que fueron durante un tiempo tus compañeros. De todos los que aparecían en la foto, la mitad han cambiado de trabajo y a la gran mayoría les he perdido el rastro.
El viernes pasado despedimos a Juampi, el último en dejar el equipo. Se vuelve a Argentina, aprovechando una oportunidad única que le permitirá criar a su hija en su tierra y reencontrarse con los suyos. Dentro de unos años alguien encontrará otra foto y dirá algo como “ostras, no conozco a casi nadie ¿quien es este?” y le señalará. Es algo inevitable: el tiempo pasa y se lo lleva todo, hasta los recuerdos. Pero seguro que cuando eso pase, alguien estará allí para decir “es Juampi” y le explicará que es uno de esos compañeros a los que se tiene que recordar.
Porque Juampi es uno de los buenos, una fantástica persona y un estupendo compañero que emana buen rollo por todos sus poros. Es de esos que cuando lleva un mes en la oficina parece que le conozcas de toda la vida de lo bien que te cae, siempre dispuesto a echarte un cable con una sonrisa en la cara. Tío, ahora no sé si te das cuenta, pero ¡¡¡como te vamos a echar de menos!!!
Y espero que tú también a nosotros, o nos plantamos en Mar de Plata para pedir explicaciones. Aunque viéndote el otro día en el Clap creo que no hay ninguna duda. Yo por lo menos sí que me emocioné escuchándote hablar (y tocar), aunque no cuento porque soy fácilmente emocionable… jejeje
Espero que te vaya de coña, que encuentres un grupo para poder seguir disfrutando de la música, que seas muy feliz y que no nos olvides muy rápido.
nota1: durante la noche de la despedida disfrutamos de los Stein calentando, colándose al empezar una canción, en un seguindo intento e incluso a Patau en su salsa, cantando y todo… jejeje
nota2: cada vez que alguien nombre el cuarto oscuro pensará en ti… y paso de aclarar este tema: que cada uno piense lo que quera… XDDDDDDDDD

Comentarios
Juampi es inolvidable. Hoy ya le he echado de menos… casi siempre llego el primero, abro las ventanas, cambio la cinta del cacharro de las copias, pongo la calefacción en invierno o el aire en verano, el piso está tranquilo y dormido a estas horas, y durante estos seis u ocho meses, al llegar justo después, él se ha acercado para darme los buenos días, compartir un café, un té (rara vez un mate) y siempre una sonrisa. Ojalá el jueves no llegase nunca para no tenernos que despedir. Hasta siempre :D
Campeón!!! No pude ir a tu fiesta por culpa de las obligaciones familiares. Me da mucha pena que te vayas… ¡¡¡yo quería a tu niña de nuera!! (y a ti de consuegro, claro). Cada vez que me tome un mate me acordaré de quién me enseñó a prepararlo. Ya ves, allí donde vas dejas huella. Eso es una suerte, un as a tu favor, no lo pierdas nunca.
ana
Tarde…. pero mejor tarde que nunca!!!! :)
La verdad Xavi, que hoy, luego de 6 meses de mi ida (o vuelta), leo estas líneas y se me caen las lágrimas. Creo que por eso no había contestado esta entrada, quizás por escudarme sentimentalmente.
He tenido una suerte muy grande al haber entrado a Abilbo y conocer a gente tan maravillosa. Fueron unos muy lindos meses los que pasé junto a ustedes y sin dudas el mejor trabajo que tuve (y creo que tendré) en mi vida. Disfruté cada día que viajé desde Mataró a Barcelona a compartir con los compis, como los llamás vos. Y sí, digo “compartir”, porque sería injusto poner “trabajar” ya que se podría confundir con cualquier otro trabajo, como en el que estoy ahora por ejemplo. Disfruté de haber aprendido de ustedes (y no sólo de informática), de los cafés o claras en el Picolino, de los almuerzos (allá = comidas) en la sala de reuniones, de las salidas, de las preguntas locas en yahoo, etc etc etc….
Yo tampoco nunca me voy a olvidar de ustedes, me han marcado fuerte. Los extraño y echo mucho de menos estar junto a ustedes día a día. Espero poder ir algún día de visita y aunque sea compartir una tarde con mis amigos de Abilbo. O sino, ya saben que aquí tienen donde parar si pasan por Mar del Plata.
Para terminar quiero recalcar que con la despedida se han pasado, no me la esperaba. Me han hecho emocionar por demás. No tengo palabras para agradecer el cariño que me han brindado en mi tierra adoptiva.
Bueno Ker, muchas gracias por tan emotiva despedida blogística. Un abrazo grande a ti y a los compis.
juampi