Este fin de semana hemos visitado a Marta e Iván para conocer a Quim, el nuevo integrante de la familia. Ya tiene un mes, pero entre las fiestas y otras historias no habíamos podido pasarnos. El niño es bastante mono para ser un renacuajo (todos suelen ser bastante feos, ¿no?). Marta me dejó tenerlo un buen rato en brazos y la verdad es que me sienta bastante bien… jijiji
Aunque la única condición que nos habíamos marcado era “no nos convencerán para quedarnos a comer”, claudicamos y nos quedamos. Es imposible decirle que no a Marta cuando te pide algo… además, teniendo la oportunidad de comer con una pareja tan maja el resto de cosas pueden esperar… ¡¡guapuuuuus!!
El otro menos-peque ya habla por los codos. El domingo, según los papis, estaba un poco revoltoso… A mi me pareció de lo más normal… =)
Por cierto, Marta nos invitó vilmente (dijo que iba al baño…) La próxima vez seremos más rápidos… =)
