Hoy, viernes previo a Navidad, estamos de medio mudanza en la oficina. El día 2 de Enero llegan las mesas y monitores nuevos y con ellas la redistribución de la gente. Como mucha gente la semana que viene no vendrá a trabajar (yo sí, sniff) hoy tenemos que dejarlo todo medio listo para poder preparar el cableado, la pintura y demás aprovechando que seremos pocos (luego subiré alguna foto o vídeo de como están las cosas)
Entre todo este lío, Estefa ha tenido la mala (¿o buena? =) suerte de quedarse encerrada en el ascensor con tres desconocidos (¿o estaba preparado? =). Mientras algunos ayudaban en el rescate, otros hemos inmortalizado el momento =)
Seguro que será el tema de los tres chicos a la hora del bocata. No sé si se habrá cumplido en parte el sueño de alguno de los tres (¿o cuatro?), pero el momento (dentro de los límites de la misma situación) ha sido de lo más cómico. Me ha recordado al camarote de los Marx.
