Ayer casi hicimos completo en el entreno de remo. Sólo faltaba Vanesa, nuestra caña oficial. En total éramos 11 remeros para una embarcación de 8 más caña, así que dos tenían que quedarse en tierra. Emilio y yo nos ofrecimos voluntarios. Los dos hemos empezado esta temporada y nos hace falta recuperar físico para ponernos a la altura de los demás. Al final, Emilio se subió a la barca como “paquete” para hacer relevos (esquirol!!!).
Aunque me quedé con las ganas de remar un rato, aproveché la ocasión para bajar a la sala de pesas a hacer un poco de ejercicio y sobre todo ir ganando fondo físico.
Después de dos horas de sudores subí a la terraza del club a descansar un rato y ver como entrenaban otros equipos. Está claro que al nuestro aún le falta mucho rodaje para llegar al nivel de algunos.
Todo se andará… =)
