La polémica del patrocinio en el mundo de los equipos de fútbol no es algo nuevo. Incluso se ha sospechado de la “estrecha relación” entre equipos y árbitros que compartían patrocinador. Estos son casos extremos que seguramente carecen de fundamento (es difícil pensar que Opel presione a Pierluigi Collina para favorecer un resultado de un equipo al que patrocina).
De todas formas, la relación de algunos patrocinadores con los equipos puede ser causa real de desconfianza. El que algunos equipos decidan lucir en sus camisetas el logotipo de una empresa de apuestas deportivas puede incitar a pensar mal. Lo mismo ocurre si cualquier otro equipo presenta publicidad de otra empresa de apuestas en el micrófono de la sala de prensa.
Es normal que algunos puedan insinuar alguna relación entre patrocinador y equipo más allá de la “habitual”. No es por pensar mal, pero seguramente si los patrocinadores no tuvieran relación con el mundo del fútbol (¡¡y más aún, con el mundo de los resultados de fútbol!!) todas estas ideas no surgirían.
