18.06.2006_El árbol que no se rinde _

A dos curvas de Castejón del Puente por la N-240 desde Barbastro, uno puede ver a mano izquierda una pequeña loma totalmente pelada excepto por un solitario árbol que resiste a las inclemencias.

Cada vez que paso por allí me lo imagino como el único superviviente de una batalla por alcanzar la cima. El resto de árboles se han rendido, han fracasado en su intento. Pero ese árbol es el más duro, el más valiente, el más tenaz de entre todos sus compañeros y no quiere dejar de plantar cara.

Últimamente y por desgracia paso por delante de esa loma con frecuencia. Mi yaya, como ese árbol, esta luchando por lo que más quiere y como él, es dura, valiente y tenaz, además de muchísimas otras cosas. Tiene la batalla perdida, pero eso no le quita sus ganas de pelear y de enseñarnos lo preciosa que es la vida. Ole mi yaya.

Se que es duro decir esto abuela, pero espero que pierdas pronto y puedas descansar como te mereces.

Escribe un Comentario

Tu correo nunca será publicado ni compartido. Los campos requeridos están marcados *

*
*